Primera carta para mi mamá
Querida mamá,
Aunque mis palabras todavía no se forman como quisiera, mi corazón siente mucho que decir, especialmente hoy, en tu día. Soy yo, Alen, tu pequeñito que cada día se siente más afortunado por tener una mamá como tú.
Gracias por cada abrazo, cada juego, y cada canción que me dedicas con tanto amor. Con cada día que paso a tu lado, descubro el mundo de una manera feliz y segura. Me haces sentir el bebé más amado del mundo con cada sonrisa que me regalas y cada cuidado que tienes conmigo.
Entiendo que has dejado muchas cosas importantes para ti para estar conmigo, y eso me enseña lo grande y profundo que es tu amor. Quiero que sepas cuánto lo valoro, incluso a mi corta edad. Aprecio cada esfuerzo que haces para que mi vida sea llena de alegría y amor. Cada momento que pasas enseñándome, cuidándome y asegurándote de que esté sano y feliz, lo guardo en mi pequeño corazón.
Papá también me dice siempre cuánto nos quiere a ti y a mí. Él trabaja mucho para que estemos bien, y sé que juntos, tú y él, hacen todo lo posible por darme lo mejor. Esto me hace sentir muy especial y querido.
En este Día de la Madre, aunque mis manitas aún no pueden hacer regalos, te ofrezco todas mis sonrisas y balbuceos, que son mi forma de decirte «te amo». Espero que podamos pasar este día especial juntos, jugando y riendo, porque no hay lugar donde prefiera estar que en tus brazos.
Gracias por ser mi maravillosa mamá. Te quiero mucho y siempre.
Con todo mi amor, Alen
